SACRIFICIOS CAM

Reeditamos una nota y la readaptamos en un momento en que se define todo y cuando no se sabe un futuro concreto. Lucas Mercado, el único piloto campeón de la historia del CAM oriundo de La Rioja, con otra historia de Sacrificios CAM.-

*Por Jorge Pablo Piccolo.- Técnico Superior en Periodismo Deportivo.-

Hector llevó su celular al oído, hizo una pausa y preguntó dónde estaban. Tras un nuevo impasse en su respiración, no evitó contestar con una frase justa: “Deberías escribir un libro”. Del otro lado un padre y sus dos hijos esperaban encontrarle una solución a su destino final, algo ya habitual en sus vidas pero que no deja de sorprender y de ser destacado.

 

La historia tiene como protagonistas a Lucas y Santiago Mercado, hermanos de sangre y hermanos unidos en el motociclismo. De La Rioja, lejos de todo y con grandes distancias por recorrer, nunca dudaron en que la pasión puede más que la razón para poder achicar distancias.

Una fecha más del Certamen Argentino de Motociclismo los encontró a los Mercado y a su padre, casi a la deriva tratando de llegar a la carrera que siempre se desea estar, aún y más allá de los resultados.

 

Para la #7 Fecha del Campeonato 2015 en el Circuito Florencio Díaz de Centeno en Santa Fe, Santiago y Lucas, menor y mayor respectivamente, se embarcaron con el objetivo de estar en una nueva fecha del CAM y nuevamente construyeron un capítulo de cosas que sólo suceden en el CAM.

 

Cada competencia los chicos viajan en ómnibus, hacen combinaciones y llegan, temprano, a tiempo o fuera de hora, pero llegan. A veces en auto prestado, de prestado o con quien puedan, pero el objetivo es estar. Para algunos será un sacrificio, para otros una locura, para ellos es un estilo de vida que mantiene en vilo cada célula de su cuerpo.

 

Para Centeno, Santa Fe; las variantes de colectivos los depositó en Las Varillas, Córdoba, a casi 140 km de su destino tras recalar en La Capital cordobesa y llegar a los pagos de los Verdoia y los Acevedo pero cuando todos ya se habían ido.

 

En la historia hay protagonistas anónimos, decididos a que los chicos tengan su merecido momento en la vida y por tal motivo no dudan en movilizarse para dar. Así fue que, alguien quien es feliz en el CAM, los hiciera más felices a los chicos yéndolos a buscar.

 

Finalmente, y tras casi un día de viaje, Santiago y Lucas llegaron. De pocas palabras, sus sonrisas dijeron más que mil. Un puñado de gente sabe que esta historia es repetida y seguramente volverá a tener un nuevo capítulo. En el medio de todo hubo un vehículo que se rompió entre semana y antes de partir, en el medio horas de viajes y al final un doble podio (ambos fueron 5tos en sus categorías) volviéndose a La Rioja con sendos trofeos de cristal.

 

Héctor siguió llevándose el celular al oído tratando de llevar calma y una solución a los inconvenientes. Su padre lo supo hacer, fue los primeros en hacerlo porque como aquellos que fueron pioneros a la hora de manejar también fueron pioneros de Sacrificios CAM.-

 

 

 

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